Partes de una sesión de Doga®: Respiraciones y relajación

¿Te sabes relajar?

Aunque en el Doga tu perro es el protagonista, quiero empezar reflexionando contigo:

Compartir tiempo con tu perro desde la calma es fundamental para practicar Doga®. 

A menudo, nuestros perros son un espejo de nuestros sentimientos y de nuestro estado de ánimo.

Si nosotros no somos capaces de estar tranquilos y transmitir calma al hacer la sesión, es difícil que salga bien. Por tanto somos una de las partes fundamentales para la práctica. 

Empezamos respirando

Como te decía, somos los primeros que tenemos que relajarnos y estar viviendo el presente antes de empezar la sesión.

Con lo cual, el primer paso será hacer unas respiraciones previas para centrar nuestra mente en el aquí y el ahora.

¿Cómo lo haces? Para dejar de lado todo el torrente de pensamientos que seguramente tengas del día a día, céntrate en inhalar y exhalar, así tranquilamente.

Si estás en una sesión presencial, el instructor te irá guiando en la práctica para que logres centrarte en lo que estás haciendo, en ti, en tu postura corporal y después en tu perro, el protagonista de la sesión. 

Importante: ¡No pienses en que no lo vas a conseguir! A través de estas respiraciones alcanzarás la calma y serás capaz de sentir a tu perro a través de tus manos o simplemente observándolo detenidamente. 

Igual piensas ¿y qué observo de mi perro? 

Te dejo algunos ejemplos para concentrarte:

  • Las tonalidades de su pelo.
  • Donde cambia su color, pecas, remolinos.
  • Diferencias en el tacto.

Además de concentrarte, toda esta información hará que conozcas mejor a tu compañero y puedas entenderlo cada vez más, mejorando vuestra relación, basándose en la confianza y el respeto. 

La relajación final

Aunque hayamos visto el principio y el final de la sesión de Doga®, ambas tienen mucho que ver.

Después de la respiración inicial,  haréis caricias, masajes, figuras, etc. hasta que llega el momento de la relajación final. 

La relajación final se basa en guiarte al relax total humano para que el perro se sienta invitado a compartir con nosotros, de manera totalmente voluntaria, ese momento de paz y tranquilidad real. 

Cuando llegamos a una relajación final y verdadera, sentimos una conexión directa que irá creciendo cuantos más momentos Doga® compartáis juntos. 

Compartir relax y descanso junto a tu perro une, hace crecer el vínculo, la confianza y mejora la relación entre vosotros.

Así que para terminar, pon en práctica estas técnicas de relajación y respiración en tu día a día. 

Piensa que es igual de importante jugar y tener momentos de actividad como disfrutar de la calma y la conexión para vuestro bienestar.

Descubre Nuestro Doga®  y aprende a fluir con las emociones tanto tuyas como de tu perro.

Si quieres saber más sobre Doga®, te animo a que nos sigas en este blog o en redes sociales @nuestrodoga para no perderte nada.

Aprended esta gran disciplina juntos, los dos, a vuestro ritmo, respetándoos y viviendo vuestro momento.

Equipo Doga®, escrito por la integrante Nadia.

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