El sentido de Nuestro Doga® – la sesión

¿Qué es lo más importante de cada parte de la sesión de Doga®?

Después de conocer las partes de una sesión de Doga® (preparación previa, respiración, masajes superficiales, figuras y relajación final), me gustaría hablarte de qué intención hay detrás de cada una de ellas. 

Primero, preparamos el entorno para conseguir ese momento Doga® de relajación y consciencia que buscamos. No siempre tenemos que prepararnos para la sesión, también podemos dejarnos llevar por el momento cuando aparece. Lo fundamental es que el lugar sea confortable tanto para ti, como para tu perro.

Lo siguiente es pararnos a respirar para reconectar con nosotras mismas y con el momento en el que estamos. Deja atrás las prisas, las preocupaciones, los planes y los juicios. Observa a tu perro y a su lenguaje corporal: obsérvate y obsérvale para saber si es el momento adecuado.

Una vez concentrados en el momento presente, podemos empezar con los masajes y caricias para conectarnos con nuestro perro. Nos conocemos cada vez un poquito mejor, le ayudamos a regular también su estado emocional, concentramos toda nuestra atención y nos dedicamos plenamente a ello. 

Haz pequeñas pausas para preguntar a tu perro si se siente cómodo y darle la opción de recolocarse o salir un momento.

Tras los masajes, estamos preparados para realizar las figuras. No pierdas la conexión con tu entorno ni con tu perro en ningún momento, recuerda que el centro de la actividad es el perro. Adapta las figuras y tu movimiento corporal a sus necesidades y características. 

Por último, finalizamos la sesión agradeciendo a tu perro todo cuanto te ha dado, (incluso si ha elegido no acompañarte) y deja tu cuerpo ir hacia el reposo más absoluto. Aquí es donde todo se realinea: energías, pensamientos y vínculo.

¿Qué no puede faltar en la sesión de Doga®?

El único objetivo en Doga® es compartir un ratito con nuestro perro y disfrutar de las caricias o simplemente de estar juntos. 

Para ello necesitamos construir una convivencia desde la calma y el respeto, sacudirnos nuestro ego humano, dejar fuera (de la esterilla o del jardín, la montaña o la playa, etc.) nuestras expectativas y aprender a respetar sus tiempos y su espacio

Cada perro es diferente, y cada momento también. Practicando Doga® también tienen que ser perros y nuestra tarea es permitírselo. 

Esta es la vía para garantizar el bienestar de toda la familia, la esencia de una convivencia respetuosa y en la que nuestro vínculo se hace más y más fuerte y sano.

¿Cómo empiezo a incorporar Doga® a mi día a día?

Para terminar y a modo resumen, te daré unas pistas para que puedas empezar a incorporar el Doga® a vuestras vidas:

  • Elige el momento adecuado en el que el estado emocional de tu perro, y el tuyo, sean adecuados para parar y conectar con el momento presente. No te obligues, y no fuerces el momento cuando no lo veas claro por alguna de las dos partes.
  • Fija tu atención en lo que sí. ¿Qué significa esto? Presta menos atención a las dificultades o barreras y más las posibilidades. Olvida que a tu perro no le gusta que le toquen las patas o las orejas, que tiene miedo a ruidos, etc. y concentra tu energía en las caricias en el lomo, en el pecho o donde sabes que le encanta y buscad un lugar seguro de casa donde podáis fluir. Puedes ayudarte de música suave o dependiendo de vosotros, incluso puedes aprovechar un paseo por la montaña para vivir la esencia del Doga y respirar. 
  • Hazlo todo progresivo, poco a poco y paso a paso. Esto es una cuestión de momentos y aunque duren apenas unos segundos al principio, es más común de lo que crees. Ir despacito es una forma maravillosa de llegar a nuestro destino disfrutando del camino.
  • Nada de postureo o apariencias. Estamos aquí para disfrutar de la compañía de nuestros perros y celebrar una relación construida sobre una bases de calma y respeto. Tu prioridad es compartir tiempo de calidad y fortalecer vuestro vínculo. Después vendrán las fotos, no os comparéis con nadie, cada uno somos únicos, humanos y perros.
  • Olvida que existe el reloj. Parece imposible ¿verdad? pero no te fijes metas de tiempo, no cuentes los minutos. Disfruta los pequeños momentos juntos y conectados, no hay reloj que pueda medir eso.

Y lo más importante, vuestro momento Doga® es el mejor momento, a vuestra manera, a vuestra medida y a vuestro ritmo, no hay un guión para esto.

Descubre Nuestro Doga®  y aprende a fluir con las emociones tanto tuyas como de tu perro.

Si quieres saber más sobre Doga®, te animo a que nos sigas en este blog o en redes sociales @nuestrodoga para no perderte nada.

Aprended esta gran disciplina juntos, los dos, a vuestro ritmo, respetándoos y viviendo vuestro momento.

Equipo Doga®, escrito por la integrante Ana.

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