¿Cómo practicar Doga con tu perro sénior?

¿Cómo se si mi perro está en su etapa sénior?

Los perros empiezan a hacerse abuelitos a los 8 años de edad, pero cada individuo es un mundo. 

Entrar antes o después en la etapa sénior dependerá del perro, la raza, la calidad de vida que ha llevado, etc. 

Entonces, ¿Cómo puedes detectarlo? Igual que en los humanos, la vejez de nuestros perros va acompañada de un deterioro físico y de cambios en el comportamiento. Un ejemplo puede ser que disminuya su nivel de actividad, ganas de jugar, etc.

Sin embargo, esto no quiere decir que tu perro se transforme de la noche a la mañana en perro sénior. 

Habrá algunas capacidades que empiezan a deteriorarse, pero hay otras habilidades que florecen en la edad dorada. Una de ellas es el reconocimiento de emociones en los demás. Esto sucede en esta etapa gracias a todo lo que ha aprendido a lo largo de estos años a tu lado.

Por tanto, ten en cuenta que, si tu perro entra en su etapa sénior, no significa que tengas que hacer menos cosas con él, más bien al contrario.

Cuando emprendáis esta nueva etapa, es recomendable que le dediques más atención y hagáis actividades adaptadas a él como: paseos de menor intensidad, juegos más relajados, estimulación mental suave y una dieta especial para su edad. 

¿Por qué es importante hacer Doga® con tu perro sénior?

Practicar Doga® con tu perro mayor es una de las formas más fáciles de dedicarle atención plena. 

Doga® es un tiempo solo para vosotros. Dejas de lado las prisas de esta vida actual, así como las preocupaciones. 

Es un tiempo para cuidaros y mimaros. Unos minutos para compartir, disfrutar de la complicidad entre los dos.

Además, es una actividad que se adapta a sus necesidades. Por ejemplo, si tu perro es nervioso, le puede ayudar aprender a calmarse practicando en pequeños intervalos de tiempo.

Por otro lado, si tu perro necesita mayor atención, este es un espacio muy recomendable para conoceros más porque no hay distracciones.

Asimismo, la intensidad del Doga como actividad física es moderada, por lo que la hace perfecta para tu perro sénior. 

Otro motivo para practicar Doga juntos es la importancia de la estimulación de tu perro a través de las caricias, masajes, estiramientos, miradas, olores, relajación, etc. 

Consejo: Si añades a tu práctica un poco de aceite esencial de lavanda (que tiene un efecto calmante), activarás su olfato y su mente enriqueciendo más el momento.

Finalmente para mí la razón más importante de hacer Doga juntos es darle cariño a tu perro. El amor a través de la comprensión, dedicación, caricias, cuidado, compasión, complicidad, diversión, relajación, elección, libertad, etc. es una de las mejores formas de potenciar la calidad de vida de nuestros seres queridos. ¡Aprovéchalo!

¿Cómo puedes practicar Doga con tu perro senior?

Como decíamos antes, una de las cosas que puede empezar a sentir tu perro con la edad es la pérdida de cognición en ciertos momentos.

Hay estudios científicos recientes que recomiendan que señalices a tu perro lo que va a ocurrir, porque así le facilitas entender lo que está pasando. 

Con señalizar me refiero por ejemplo, a indicarle el inicio de la sesión de Doga con una palabra, un gesto o simplemente sacar el material que vayáis a usar: esterilla, toalla, manta, etc. 

Conocer la actividad que vais a hacer le proporciona tranquilidad y seguridad. 

Si nunca has practicado Doga con tu perro puedes ver las partes de sesión aquí.

De todas formas, te hago un breve resumen:

  • Siéntate en el suelo y dale tiempo a ver si se anima a acercarse. Si no fuera así, le puedes invitar a venir, pero si no lo hace no pasa nada, lo más importante es que le dejes su tiempo y espacio.
  • Respira profundamente. Relaja tu cuerpo. Deja las prisas a un lado. Centra tu atención en tu perro: qué hace, cómo respira, los colores de su cuerpo, a qué huele y, si está a tu lado, la suavidad de su pelo al acariciarle. 
  • Disfrutad de compartir miradas de vez en cuando. 

Si te vienen otros pensamientos déjalos pasar y vuelve con tu perro. 

Es bueno que durante la práctica, dejes de acariciar a tu perro por un momento para saber si quiere más o prefiere parar. 

¡La libertad de poder elegir es la sal de la vida!

Si tu perro quiere una pausa fenomenal, pero si prefiere más caricias mueve tus manos lenta y suavemente por sus zonas favoritas. Mientras no te olvides de respirar y observar su respiración. 

Una de las partes de la sesión de Doga son los masajes. Aquí es importante que, al hablar de perros en edad avanzada, tengamos en cuenta si tienen problemas de circulación u otras lesiones en las que le podamos perjudicar. Pregunta siempre a veterinarios o especialistas ante cualquier duda.

Como siempre, eres quien mejor conoce a tu perro y depende de sus necesidades debes adaptar vuestra práctica. 

Estos momentos también son geniales para  explorar todas sus zonas y puede ser de gran ayuda para detectar bultos o puntos de dolor y actuar de manera preventiva.

Después de los masajes, quedarían las figuras y los estiramientos antes de la relajación final coronada por un bonito cuento. 

Si no has practicado nunca, te recomiendo que te quedes en la fase de masajes y caricias y si quieres ampliar, consultes el directorio de instructores del Equipo y veas cual está más cerca de tu zona para hacer una clase presencial y si no también ofrecemos sesiones online.

Al terminar, no te olvides de darte las gracias por dedicar un tiempo para ti y tu perro.

Recuerda, la intensidad y exigencia física de las sesiones de Doga® para perro sénior debes ajustarla a sus necesidades. 

Te recomiendo que realices chequeo veterinario a tu perro para conocer su salud antes de practicar. 

Tú eres responsable de tu bienestar y el de tu perro en todo momento. 

Si quieres saber más sobre Doga®, te animo a que nos sigas en este blog o en redes sociales @nuestrodoga para no perderte nada.

Equipo Doga®, escrito por la integrante Mónica.

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